Antes de hablarte sobre los diferentes tratamientos para el sobrecrecimiento bacteriano de intestino delgado (SIBO) quiero que sepas que no existe una única forma de hacerlo.

El protocolo para tratar SIBO (es decir, las fases del tratamiento) es algo complejo y bastante artesanal. Cada fase debe adaptarse a cada persona.

👉 El profesional especializado tendrá en cuenta la etapa de la vida en que te encuentres, tu alimentación habitual, cuánto ejercicio físico hacés, tus ritmos del sueño y tus objetivos personales.

Y como esto varía en cada uno, entonces eso hace que dos personas con SIBO no sigan exactamente las mismas indicaciones.

Pero no te desanimes. Se puede vivir sin síntomas de SIBO.😉

El tratamiento del SIBO tiene dos grandes pilares en los que se sostiene: El gastroenterológico y el nutricional.

Por lo tanto, apenas te hayan descartado otras patologías y tengas un diagnóstico confirmado de SIBO, es importante que pidas la ayuda del especialista en gastroenterología (tratamiento médico) junto al nutricionista especializado en este tipo de enfermedades (tratamiento nutricional).


¿Qué verás en este artículo?

  • ¿Por qué tratamiento del SIBO tiene fases?
  • ¿De qué trata el protocolo de tratamiento de SIBO?
  • Protocolo de tratamiento de SIBO
    • Fase 1: Desmalezar
      • Desde el punto de vista médico
      • Desde el punto de vista nutricional
    • Fase 2: Plantar
      • Desde el punto de vista médico
      • Desde el punto de vista nutricional
    • Fase 3: Mantener
      • Desde el punto de vista médico
      • Desde el punto de vista nutricional
  • ¿Se puede vivir sin SIBO?

¿Por qué tratamiento del SIBO tiene fases?

El SIBO (Sobrecrecimiento bacteriano de Intestino Delgado) es una disbiosis, es decir, un desbalance en las bacterias que viven en nuestro intestino, porque hay muchas más de las bacterias “no residentes habituales del intestino delgado” de las que debería haber. 

Por eso para mejorar la salud de los pacientes con SIBO debemos devolver progresivamente el equilibrio de tu microbiota intestinal.

Otras enfermedades digestivas con una indicación específica logran el resultado deseado. 

Ejemplo: — Tomate esta dosis diaria de XX por 7 días seguidos y nos vemos nuevamente para ver las mejoras.

Sería ideal, ¿no?

Pero con SIBO no es así, hay que pasar por etapas e ir probando cómo son las respuestas para amoldar las próximas indicaciones.

Por eso se lo llama protocolo, porque hay una metodología dividida en 3 etapas (o fases) que cumplir.

Y es superimportante que se cumplan las pautas que te brindan los profesionales especializados y no hagas nada antes de llegar a ellos.

El tratamiento de SIBO no es una píldora mágica. Es todo un tratamiento personalizado.
Sería maravilloso que el tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) se pudiera tratar con una simple toma de un antibiótico, pero no.
El tratamiento de SIBO requiere de la guía de profesionales especializados durante las distintas fases.

❌ Por ejemplo, una mala idea es empezar a eliminar alimentos de tu dieta, porque leíste por ahí que la cebolla hace mal a las personas con SIBO.

La dejás, te sentís mejor y decidís dejarla para siempre.

Pero al cabo de unos meses los síntomas vuelven. Entonces te va a surgir la pregunta —¿no era la cebolla la que me caía mal?

O también puede ser que leas que hay que hacer una dieta baja en FODMAPs (unos hidratos de carbono de cadena corta), pero saber qué alimentos los contienen es poco intuitivo: ¿Quién diría que te puede hacer mal una pera?

Bueno, por ejemplo, la pera junto con la manzana es el típico ejemplo del grupo denominado “fructosa con exceso de sorbitol” y esto también puede causar síntomas a las personas con SIBO.

Estos cambios en tu alimentación sin un protocolo guiado te va a desmotivar antes de empezar y pueden confundirte aún más.

Es muy frecuente que los pacientes con SIBO lleven meses intentando crear su propio equilibrio con épocas de mejorías y desmejoras continuas.

Y la verdad es que a veces llegan al consultorio y cuando les planteo que tendremos que progresar por fases, ya están cansados (entendible) y con poca predisposición.

A estos pacientes se les hace más difícil cumplir el protocolo obteniendo peores resultados.

Por eso lo más importante es que no autogestiones tu dieta sin la ayuda de los profesionales especializados. Es mejor esperar un tiempo más, con los síntomas, que tomar decisiones basadas en la intuición.

Lo que te voy a decir no es autobombo, sino la pura realidad: El tratamiento ideal para mejorar tus síntomas SIBO debe ser de la mano de los profesionales especializados en gastroenterología.

Quien te atienda debe ser alguien que conozca en profundidad este tema, que sea especializado en este tipo de disfunciones gastrointestinales.

Tiene que ser un buen artesano porque lo de la misma receta para todos por igual no va.

¿De qué trata el protocolo de tratamiento de SIBO?

El tratamiento de SIBO combina lo médico y nutricional.

Tiene 3 grandes fases para restablecer ese equilibrio perdido.

Recuerda que no se trata de “no tener bacterias” sino de “tenerlas en la justa proporción”.

Voy a darte un ejemplo para explicarte de forma sencilla las etapas y sus objetivos.

Fases del tratamiento de SIBO

Protocolo de tratamiento de SIBO

Fase 1: Desmalezar

El objetivo principal de esta etapa es limpiar tu microbiota de las bacterias que están provocando tus síntomas, antes de pasar a la siguiente fase.

  • Desde el punto de vista médico

Esta fase los profesionales estamos bastante de acuerdo, pero según la última guia de abordaje de SIBO existe una base de datos limitada para guiar al médico en el desarrollo estrategias antibióticas para SIBO, en cualquier contexto. 

La terapia antibiótica permanece, en su mayor parte, empírica (es decir artesanal), y tenemos que ser conscientes del riesgo potencial de la terapia con antibióticos de amplio espectro a largo plazo.

Los antibióticos deben estar de acuerdo a como haya dado la prueba del aliento, que es método diagnóstico que nos permite conocer tu perfil fermentativo.

Generalmente, se usa rifaximina si tienes un perfil fermentativo de hidrógeno o neomicina si tu perfil fermentativo es de metano y ambos si es mixto.

Estos antibióticos tendrás que tomarlos durante 2 semanas.

Algunos colegas indican, además de los antibióticos, algo llamado probióticos, que son algo así como “los nuevos amigos buenos” para tu microbiota.

Yo no lo empleo en la primera etapa porque para mí lo más importante barrer con la microbiota que te hace tener síntomas. Por eso, indico antibióticos y derivo a mis pacientes al nutricionista lo antes posible para poner en orden la microbiota intestinal antes de avanzar.

Solo en el caso de que existan síntomas de diarreas agudas, analizo la indicación en esta etapa de algún probiótico.

⚠️ NOTA: Existe una situación especial llamada SIBO recurrente.

Son pacientes que van y vuelven los síntomas cuando siguen el tratamiento habitual. En esta situación especial se utilizan otros protocolos y se prolonga el tiempo del tratamiento o se realiza en modo intermitente.

  • Desde el punto de vista nutricional

Los carbohidratos fermentables (FODMAPs por sus siglas en inglés): oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles; son hidratos de carbono de cadena corta presentes en algunos alimentos y se estudió que aumentan los síntomas en personas con SIBO.

Por eso son los primeros que se retirarán de tu dieta (dieta baja en FODMAPs) para ver cómo es tu respuesta.

Es una dieta muy limpia, en la que quitás todos los procesados y también algunas frutas y verduras, legumbres, cereales, lácteos (no te preocupes, es solo por un tiempo).

De esta forma, al disminuir los alimentos altos en FODMAPs, las personas mejoran sus síntomas (generalmente al mes de haberlo iniciado).

Para entrar en fase 2, tienes que estar sin síntomas, entrenado y comprometido a llevar un registro de tu alimentación y dispuesto a seguir las pautas para no tener que repetir toda desde el principio.

Fase 2: Plantar

El objetivo principal de esta etapa es encontrar a qué sos intolerante y en qué grado. Necesitás conocer tu respuesta a ciertos alimentos antes de pasar a la siguiente fase.

  • Desde el punto de vista médico

Se evalúa que sucede con el paciente con todo lo que sacó y si existen aún síntomas asociados se ayuda a mejorarlos con medicación.

En esta fase la función del gastroenterólogo es mantener estable a tu microbiota.

Aunque no existe bibliografía de qué hacer, existen algunas suplantaciones de cápsulas de aceites esenciales de algunas hierbas, que ayudarían a lograr esa estabilidad (no hacen magia).

El médico estará ayudando a la nutricionista a identificar si tu respuesta (buena o mala), en esta etapa, es debido a un determinado tipo de alimento y no a la inestabilidad habitual de tu microbiota.

También se suele evaluar  y trabajar sobre los otros desencadenantes de un SIBO la falta de ejercicio, la carencia de un buen sueño, el mal manejo del estrés, entre otras cosas.

Otro punto que no hay que olvidar es que muchas veces desde la parte médica se puede ayudar con pro quinéticos (para que se vacíe más rápido el estómago en aquellos que tiene saciedad precoz).

  • Desde el punto de vista nutricional

Ahora la nutricionista te indicará cómo empezar exponerte agregando los alimentos que contienen los diferentes grupos de FODMAPs a tu dieta.

Al cambiar y evaluar tu alimentación estamos obteniendo una información muy útil para tomar decisiones en las próximas etapas del tratamiento. De esta forma, sabremos con precisión aquellos alimentos que sí provocan síntomas y los que no.

La idea es mantener la dieta baja en FODMAPs y semanalmente agregar de modo ordenado y programado distintas exposiciones que llamamos desafíos.

El objetivo principal es conocer el máximo nivel de tolerancia que tenés de cada FODMAPs, por eso vas a registrar qué síntomas desarrollás cuando empezás a incluirlos.

En promedio esta fase dura 2 meses.

Es probable que al haber retirado los FODMAPs en la fase anterior te hayas sentido mejor y te resistas o tengas miedo de reintroducir alimentos. A nadie le gusta sentirse mal, es una reacción normal.

Resistencia a los desafíos de la fase 2 del tratamiento de SIBO
¡Justo ahora que te sentías mejor sin esos FODMAPs en tu dieta te piden reintroducirlos! Es normal tu rechazo, pero tiene un por qué. Confía en el proceso del tratamiento y en los profesionales que te acompañan.

Quedarte en un plan hipofermentativo y bajo en FODMAPs eternamente colocando algunos alimentos en la lista negra no es bueno, porque esto también genera disbiosis (por falta de variabilidad en tu microbiota).👎

Además, todos los alimentos que se retiran tienen siempre acción prebiótica (esto quiere decir que alimentan a tu microbiota). De esta forma contribuyen a que las bacterias buenas los fermenten y propicien un microambiente más favorable.

Hacer estos desafíos progresivos te permitirá saber si las causas de tus síntomas son una cuestión de un grupo alimentario, en especial, o es una cuestión de cantidad o frecuencia y, por lo tanto, no es necesario dejar de consumirlos. 

Es importante recalcar que dos personas que inicien al mismo tiempo una dieta baja en FODMAP no terminaran con el mismo “panel de intolerancias” . Justamente por esto es que el tratamiento de SIBO es muy personalizado.

Una dieta variada genera variedad en la microbiota y eso es lo más saludable que podés hacer por tu alimentación. 

Esto ha sido estudiado científicamente, por eso hoy sabemos que quienes consumen más de 30 plantas diferentes por semana tienen una variabilidad microbiana. ¡Exactamente, es lo que necesitamos para evitar que sobrecrezcan solo algunas de ellas!

Fase 3: Mantener

Se comienza con la adaptación del plan alimentario de acuerdo a tu perfil de intolerancias encontrado para que tengas una alimentación lo más completa posible.

  • Desde el punto de vista médico

Ahora que tenés en claro qué alimentos, en qué cantidad podés comer, mi función es ayudarte a repoblar y mantener el equilibrio de tu microbiota.

Por eso acá es donde suelo indicar probióticos multicepas para darle a tu microbiota bacterias buenas conocidas y crear una microbiota estable equilibrada.

Tenemos 2 tipos de microbiota, la de paso y la residente, mientras más tiempo estés expuesto a microbiota buena, más fácil es que se convierta en microbiota residente.

No solo te ayudo aportando bacterias desde afuera sino cuidando las que ya tenés.

Para eso es necesario que:

  • Evites los AINES (como el ibuprofeno o diclofenac)
  • Evites tóxicos como pesticidas en la medida de lo posible
  • Respetes tu ciclo circadiano y no estés a las 12 de la noche viendo una serie de Netflix, que entrenes diariamente

Todo esto es igual o más importante que lo que ya hiciste hasta acá para evitar la temida recurrencia.

  • Desde el punto de vista nutricional

Ahora comenzará la adaptación de tu plan alimentario para que puedas tener una alimentación variada y completa. 

Dado que en esta etapa estás logrando balancear tu microbiota, es posible que dentro de unos meses y con la guía de la nutricionista, vuelvas a probar ese alimento que te caía mal para valorar tu tolerancia.

Porque la tolerancia cambia con el tiempo y además tu microbiota ahora está mejor.

La propuesta comer variado y vivir sin miedo a incluir alimentos que alguna vez te causaron síntomas.

¿Se puede vivir sin SIBO?

Sí, claro que se puede.

Requiere de la ayuda especializada, ser constante y tener paciencia (no te lo voy a negar).

Pero es posible.

Dentro de gastromente contamos con nuestro programa «SIBO 2.0» que justamente nos abocamos a este paso a paso guiado y acompañando a las personas para que logren sentirse bien y tener un diagnóstico de lo que les sucede.

Las inscripciones estarán abiertas desde el 4 de junio al 10 de junio de este 2022

¿Tenés alguna duda?, ¿necesitás ayuda? 

Podés escribirme a contacto@gastromente.com